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Trabajar desde casa y ser Mamá

  • 21 jul 2025
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 29 jul 2025

Este es un relato anónimo de una Mamucha


Cuando digo esa frase: “yo trabajo desde casa”, automáticamente aparece una catarata de respuestas como:"¡Qué suerte tenés! No cumplís horarios, no tenés que ir presencial, tenés más tiempo para estar con tu hijo, podés manejar tus tiempos, ir al gym, cuidarte a vos misma..." etc., etc., etc.


Queridas mamuchas, lamento decirles que, una vez más, compramos la imagen de felicidad que nos venden.Porque claro… la realidad, el sacrificio, la falta de organización, la carga de responsabilidad... eso no garpa contarlo.

Hasta las mismas empresas ahora venden el trabajo híbrido como un beneficio por el bienestar de sus empleados.

Pues vengo acá a contarles que no todo es color de rosas, como parece. No voy a negar que tiene sus ventajas —porque sí, las tiene—: por ejemplo, esos días en los que hay poco trabajo, y es un placer estar en casa, quedarse en pijama y tomar un mate en calma. (Aunque, siendo madre, siempre hay algo pendiente por resolver. Y en lugar de descansar, esos días terminás ordenando, limpiando, acomodando... y trabajando gratis.)


Pero… ¿y los días en los que el mail estalla? Esos días, literal, no almorzás. O comés frente a la compu para “ganar tiempo”, porque claro, para ser “una buena madre”, tenés que ir a buscar a tu hijo y dedicarle el 100% de tu tiempo a él. Porque la culpa sigue ahí: lo mandaste a jornada completa para poder trabajar…Pero siempre falta algo. Ahora hay que trabajar en tiempo récord, para que cuando él llegue vos ya no estés mirando una pantalla (y encima le digas que no la consuma, porque le hace mal).

Entonces apagás la compu, te ocupás de estar presente, de cocinar, de bañarlo, de tener la mochila lista para el día siguiente. Y cuando todo está en calma, y la casa en silencio… recordás que dejaste unos cuantos mails sin responder. Y ahí vuelve la culpa. Y la ansiedad por el mañana, que te espera nuevamente con la misma rutina.


Y es ahí donde nos enfrentamos a la pregunta: ¿Dormimos? ¿Vemos una serie con nuestra pareja? (porque todo esto pasa incluso con un padre muy presente) ¿Nos priorizamos a nosotras…? ¿O nos ponemos a trabajar again?


¿Dónde está la verdadera felicidad? ¿Sabemos qué hacer cuando no hay responsabilidades?¿Cuando tenemos un rato de ocio? ¿O estamos tan aceleradas que hasta nos angustia no tener algo que ocupar?


Entonces… ¿cuál era exactamente el beneficio del trabajo híbrido que nos prometieron?


Gracias por el espacio!! Ojalá muchas cuenten su relato porque como decís, estamos varias en la misma pero tan desconectadas que no nos damos cuenta y nos ahogamos en un vaso de agua! 

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